En el mundo de la promoción inmobiliaria, pocos nombres resuenan con tanta fuerza como el de Stephen Ross, fundador y presidente de The Related Companies. Su trayectoria, desde las calles de Detroit hasta los altísimos rascacielos de Nueva York, es un testimonio de ambición, visión y un compromiso inquebrantable con la excelencia.
Primeros días y educación
Nacido en Detroit, la primera incursión de Ross en el mundo de los negocios fue en Florida, donde su familia se trasladó para gestionar un hotel. Su periplo académico le llevó de la Universidad de Florida a la de Michigan, y finalmente a Nueva York, donde cursó un máster en fiscalidad. Estas actividades académicas sentarían las bases de sus futuros proyectos de inversión y desarrollo inmobiliario.
Una incursión en el sector inmobiliario
La entrada de Ross en el mundo inmobiliario estuvo marcada por una combinación de astuta observación y aprovechamiento de oportunidades. Comenzó su carrera en derecho fiscal, lo que le proporcionó una perspectiva única de la sindicación inmobiliaria. Esta formación, combinada con su experiencia en banca de inversión, le permitió reconocer el potencial de ciertas propiedades infrautilizadas de Nueva York.
Una de esas oportunidades fue el Time Warner Center. Desde su despacho en el 625 de Madison Avenue, Ross solía contemplar el antiguo Coliseum e imaginar su potencial. Esta visión acabaría materializándose en uno de los complejos de uso mixto más emblemáticos de Nueva York.
Filosofía y enfoque
A lo largo de la entrevista, Ross insiste en la importancia de ser “el mejor de la clase”. Para él, el éxito en el sector inmobiliario no consiste únicamente en construir edificios, sino en crear un valor duradero. Cree en aprender de los demás, especialmente de sus errores. Esta filosofía ha guiado su enfoque de los negocios, lo que le permite navegar por las complejidades del mundo inmobiliario con un ojo perspicaz.
Ross también subraya la importancia de contar con una fuente de ingresos constante en el negocio de la promoción inmobiliaria. Atribuye parte de su éxito a su experiencia en sindicación fiscal, que le proporcionó un flujo de ingresos constante y le protegió de la naturaleza cíclica del sector inmobiliario.
Una aventura deportiva y aspiraciones de futuro
Más allá del sector inmobiliario, los intereses de Ross se extienden al mundo del deporte. Es el principal propietario de los Miami Dolphins, empresa que abordó con el mismo celo y visión que sus proyectos inmobiliarios. De cara al futuro, Ross está muy implicado en el desarrollo de Hudson Yards, otro proyecto transformador que promete redefinir el horizonte de Nueva York.
Conclusión
El viaje de Stephen Ross es una clase magistral de visión, determinación y pensamiento estratégico. Desde sus comienzos en Detroit hasta sus monumentales proyectos en Nueva York, Ross ha demostrado constantemente lo que es posible con la combinación adecuada de perspicacia, ambición y experiencia. Su historia sirve de inspiración tanto a empresarios en ciernes como a profesionales experimentados, y nos recuerda el poder de la visión y la importancia de la búsqueda incesante de la excelencia.